Hecho para estar cerca de la tierra sin dejar la espalda en el intento.
Pequeño, rústico y súper resistente, este banquito de madera reciclada está pensado para acompañarte en la huerta, mientras sacás yuyos, sembrás o cosechás sin necesidad de agacharte tanto.
Lo hicimos bajito, robusto y con amor por el trabajo manual.
También queda hermoso como apoyo de macetas o rincón deco.
Hecho a mano, pieza por pieza.
